El exgobernador de Baja California
Jaime Bonilla negó las acusaciones de la mandataria estatal,
Marina del Pilar Ávila, quien lo señala de haberle tendido una trampa para grabar y filtrar conversaciones telefónicas. En esos audios, la gobernadora aparentemente ofrece colaborar con Estados Unidos a cambio de algún tipo de inmunidad. El exmandatario sostiene que no habla con ella desde hace meses y que carece de medios para espiar a autoridades estadounidenses.
La versión de la gobernadora
Ávila afirmó este miércoles que, en diciembre de 2025, Bonilla se ofreció a gestionarle una reunión con supuestos representantes del Gobierno estadounidense para tratar el tema de su visa, revocada en mayo de ese año. La mandataria aseguró que confió de buena fe en su antecesor y que hoy queda claro que se trató de una trampa. Su declaración cobra relevancia a la luz de las investigaciones que la
Fiscalía estatal ha impulsado contra el exgobernador por presuntos actos de corrupción.
La réplica de Bonilla
El exgobernador, hoy dirigente estatal del
PT, rechazó cualquier participación y planteó que no se oye su voz ni se le menciona en las grabaciones. Cuestionó además la verosimilitud de que la gobernadora pidiera consejo a su principal adversario y negó tener influencia alguna ante el FBI, el Departamento de Estado o la CIA. A su juicio, la propia mandataria debería aclarar quién la ayudó a cruzar a territorio estadounidense pese a carecer de visa.
El trasfondo de la lista de visas
El año pasado, Washington revocó el visado a Ávila y a su entonces esposo, el político
Carlos Torres, sin razones del todo claras. En la oposición tomó fuerza la versión de que Estados Unidos maneja un listado de supuestos narcopolíticos mexicanos y que la cancelación de visas formaría parte de esas indagatorias. Meses después trascendió que la Fiscalía General de México había abierto una investigación contra Torres por presuntos nexos con el crimen organizado, cuando el matrimonio ya se había divorciado.
Una reconciliación fallida
Bonilla relató que su último encuentro con Ávila ocurrió hace casi un año, en una reunión en la que también participaron el subsecretario de Gobernación,
César Yáñez, y el diputado Leonel Godoy, con el objetivo de reconciliar a ambos y cuidar la alianza entre Morena y el PT. Lejos de resolverse, dijo, la mandataria le reprochó que su visado había sido revocado por las constantes acusaciones en su contra. El exgobernador anticipó que seguirá impulsando desde el PT la candidatura de
Montserrat Caballero, exalcaldesa de Tijuana y rival de Ávila.
El debate sobre la información de seguridad
El secretario de Seguridad federal,
Omar García Harfuch, minimizó la gravedad de los audios y defendió que la información compartida en las mesas de seguridad no es delicada. Bonilla lo contradijo y sostuvo que en esos encuentros se expone material confidencial sobre la localización de objetivos prioritarios, estrategias y operativos. La confrontación entre ambos pone nuevamente en vilo la alianza oficialista de cara a los comicios de
2027.
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